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Mi camino en la medicina comenzó incluso antes de ingresar a la carrera. Inicié mis estudios en Nutrición en la Universidad de Costa Rica, porque desde muy joven comprendí que la alimentación y los hábitos de vida son pilares fundamentales de la salud. Más adelante decidí estudiar Medicina y me especialicé en Medicina de Emergencias, formándome en el Hospital San Juan de Dios, uno de los centros hospitalarios con mayor complejidad del país.
Durante años tuve el privilegio de atender pacientes en los momentos más críticos de sus vidas. Esa experiencia transformó profundamente mi forma de entender la medicina. Aprendí que, aunque salvar una vida en una emergencia es una de las mayores satisfacciones que puede tener un médico, el verdadero impacto está en evitar que esa emergencia llegue a ocurrir.
Esa convicción me llevó a orientar mi carrera hacia la medicina preventiva, el metabolismo, la obesidad, la endocrinología de la mujer y la diabetes. Busqué una formación avanzada en estas áreas porque entendí que la mayoría de las enfermedades crónicas pueden prevenirse, controlarse o incluso revertirse cuando se identifican sus causas y se actúa a tiempo.
Además de ser médica, soy esposa y mamá de dos hijos. Vivo cada día procurando cuidar mi propia salud y la de mi familia, por lo que entiendo los retos reales que enfrentan las personas para encontrar un equilibrio entre el trabajo, la familia y el bienestar. Por eso mi consulta está basada en objetivos alcanzables, evidencia científica y un acompañamiento cercano.
Creo firmemente en una medicina personalizada. Cada paciente tiene una historia, un metabolismo, un estilo de vida y necesidades diferentes. Mi compromiso no es únicamente indicar un tratamiento, sino escuchar, comprender, explicar con claridad qué está ocurriendo en su organismo y acompañarlo para que tome decisiones informadas que le permitan recuperar su salud y mantenerla a largo plazo.
Mi mayor satisfacción es ayudar a las personas a vivir más años, con mejor calidad de vida y con la tranquilidad de saber que están cuidando su futuro antes de que aparezca la enfermedad.